Asador Aurora

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ASADOR AURORA

Hicimos la reserva en el Asador Aurora por teléfono para cuatro personas para una comida familiar un sábado a las dos de la tarde. Desde la misma web también se puede hacer la reserva online eligiendo el número de comensales y la hora deseada. Fue una gran idea reservar con antelación el día anterior. Nos pudimos dar cuenta de que, a pesar de ser un restaurante muy grande, tiene mucha afluencia de fieles comensales por lo que el restaurante acabó llenándose poco más tarde. Los clientes eran saludados por sus nombres e incluso besaban a las camareras y dueños, cosa que indicaba que eran clientes de mucho tiempo que visitaban el Asador con frecuencia.

La fachada de restaurante y su entrada ya es original, te puedes imaginar el tipo de restaurante al que vas a visitar. Una vez dentro, se encuentra un “hall” de espera con sillones, todo decorado con un estilo muy castellano, como el mismo asador. Nos acompañaron a un pequeño salón muy tranquilo que comunicaba con el resto del restaurante donde se encontraba otra mesa de 6 personas y una grande preparada para una familia.

La capacidad del restaurante es asombrosa, siendo el cuerpo del mismo muy amplio, con espacio importante entre las mesas. La mayoría de mesas del comedor central eran grandes ideales para comidas familiares o eventos especiales. El Asador Aurora cuenta con salones privados que dan la intimidad que requiere cierto tipo de celebraciones si lo desean.

Observamos la gran atención por parte de los dueños del restaurante colocando cojines sobre las sillas de los niños y niñas o preguntando a sus padres si necesitaban tronas o adaptadores. Es un gran detalle tener este tipo de atención sobre los niños que facilitan a las familias poder salir a disfrutar de una gran comida con la familia al completo. Es un restaurante ideal para visitar ya que el trato por parte del personal es muy cercano y atento.

Nuestro comedor estaba decorado de una forma muy rústica a la vez que clásica y especial. Hemos de tener en cuenta que se trata de un asador típico castellano por lo que la decoración está acorde. Contaba con una cabeza de gamo o ciervo colgada de la pared, una chimenea en una esquina y una lámpara que colgaba del centro del salón. Las sillas podrían parecer incómodas por no tener acolchado, pero no resultaron serlo. La única pega que pondríamos a nuestro comedor sería la estrechez, o por lo menos las sillas que estaban colocadas junto a la pared tenían poco margen de movimiento para poder salir.

La mantelería y la cubertería del restaurante era de calidad, por supuesto haciendo cambio de servicio de cubiertos entre los entrantes y los principales. La mesa era rectangular y lo suficientemente profunda como para poder compartir entrantes y colocar cómodamente la cesta de pan que era de buen volumen.

El ambiente de tranquilidad reinaba en la comida. Los comensales no alzaban la voz ni escuchábamos música que perjudicase ese ambiente tan de serenidad.

El salón central está muy bien iluminado gracias a la luz natural que puede entrar a través de los grandes ventanales de madera con los que cuenta. Sí que es cierto que el comedor en el que nos encontrábamos, a pesar de estar bien iluminado por luz artificial, no tenía esa intensidad y esa sensación que da la luz natural.

Al tomar asiento las camareras del salón, por cierto, eran muchas, fueron rápidas preguntando por las bebidas que deseábamos, nos facilitaron la carta y nos sirvieron unas olivas como un pequeño aperitivo mientras observábamos la carta y decidíamos que tomar.

El formato de la carta era claro. La carta era extensa contando con gran variedad en entrantes, carnes, pescados y productos de temporada. Hemos de tener en cuenta que estamos visitando un asador castellano con cocina tradicional, que resalta por unas especialidades estupendas que no puedes dejar de probar.

Disponen de cuatro menús con muy buena relación calidad-precio, pero sinceramente no nos dimos cuenta a la hora de leer la carta y pedimos diferentes platos de la carta. Pensándolo ahora, investigando en la web del Asador Aurora, e escribiendo la crítica puede que nos hubiese salido mejor de precio pidiendo menú. De las mesas cercanas pudimos escuchar como los mismos dueños del restaurante ofrecían platos especiales para los niños que no estaban en la carta.

A la hora de decidir lo que íbamos a tomar, la dueña del Asador Aurora muy amablemente nos preguntó si necesitábamos ayuda y nos aconsejó tanto en cantidad como en especialidades.

La espera para los entrantes se hizo más corta gracias al extraordinario pan que nos sirvieron junto a un excelente aceite de oliva virgen.

Como entrantes para compartir entre cuatro personas decidimos tomar: Morcilla de Burgos, Revuelto de setas, con el huevo casi crudo y Alcachofas rellenas de boletus que era un plato de temporada que no se encontraba en la carta.

Morcilla de BurgosRevueltoAlcachofas

En cuanto a la Morcilla de Burgos podemos decir que estaba muy buena, crujiente por fuera y tierna por dentro, mucha cantidad en la ración. La pena fue el emplatado que nos pareció muy triste. Si observáis en la galería de su web, las presentan con pimientos, pero como podréis observar en nuestra fotografía, las nuestras vinieron solas.

Sobre su Revuelto de setas, diremos que estaba bueno, pero nosotros le añadiríamos unos trocitos de jamón serrano que le acentuaría el sabor y estaría más sabroso. La presentación también podría mejorar ya que iba servido en un plato hondo blanco sin ningún tipo de detalle en el emplatado.

Lo que menos nos gustó fueron las Alcachofas rellenas de boletus con salsa. El punto de cocción de las alcachofas era la perfecta, así como la cantidad, pero sí que nos parecieron un poco sosas, sin nada que resaltase.

Como plato principal todos nos decantamos por un espectacular lechazo de cordero. No recordamos hacer encargo del cochinillo, que es la otra especialidad del Asador  de Aurora, por lo que nos quedamos con las ganas de probarlo.

Cordero

El lechazo te lo presentan en la mesa entero en una cazuela de barro y luego se lo llevan para cortarlo. Simplemente decir que era sobresaliente, con la piel muy crujiente. Estar cocinado en su propio jugo junto a agua y sal lo hacía muy jugoso. A los que nos gusta acompañar la carne con pan nos encanta que sirvan el lechazo con bastante jugo. Pensamos que la ración de lechazo era abundante pero como somos buenos comedores nos lo acabamos todo. Echamos de menos que no viniese acompañado de patatas fritas caseras.

La tradición de servir carnes de gran calidad y cocinándolas de forma tradicional en horno moruno, se une a los muchos años de experiencia. Esta unión nunca puede salir mal.

La casa tiene el detalle de obsequiarte con un rico sorbete que la misma dueña elaboró y nos sirvió. Tuvo la amabilidad de decirnos los ingredientes que contenía por si alguno de los comensales no podía beberlo.

A la hora de pedir los postres la misma dueña nos dijo cuáles eran los que disponían. Eran todos caseros y bastante tradicionales. Nos decantamos por cuatro, dos tradicionales y dos de una novedad que tenían: dos leches fritas y dos mousse de yogurt con mango.

mangoLeche Fritamiel

Su leche frita nos pareció muy buena de sabor, quizás un poco blanda y fina para nuestro gusto. Nos encantó la forma tan original de servir la miel que nos ofrecieron para acompañar a la leche frita. En la fotografía lo podréis observar.

La mousse de yogurt con mango estaba muy rica y era un postre que no habíamos probamos antes en ningún restaurante. La presentación del postre estaba genial, muy elegante.

Sobre calidad de los productos, podemos reiterar que todos eran frescos, de temporada y de primera calidad. Las raciones de los platos que solicitamos pensamos que tenían la cantidad correcta, abundante, no nos quedamos con hambre.

El personal del restaurante tiene una gran profesionalidad. Se puede percibir a la hora de servir, de colocarse en la sala, de la atención prestada, cumpliendo con su trabajo de forma eficaz y eficiente en todo momento. Los dueños del restaurante estaban trabajando codo a codo con el personal, apoyándose y haciendo que el servicio saliera como es debido y que los comensales estuviésemos contentos.

Tanto el personal del restaurante como los dueños contaban con conocimientos de los productos que disponían comentando la elaboración de cada uno de ellos. Debemos resaltar la atención recibida por la dueña, que estaba muy pendiente de todo.

Aunque nosotros no tomamos vino, sí que observamos y escuchamos como la sumiller del Asador Aurora era la propia dueña, la cual no escaseaba en detalles a la hora de aconsejar por un vino u otro, enumerando las características de cada uno. Contaba con gran conocimiento del producto y de la elaboración.

El servicio en el Asador Aurora fue rápido, en poco más de una hora ya habíamos terminado de comer, tomando postres y cafés. Las camareras estaban atentas y nos reponían el pan cuando lo necesitábamos o nos traían bebidas nuevas sin esperas.

 

El precio está equilibrado en relación a lo que se recibe en calidad y cantidad. No es barato, pero sólo con consultar la web ya sabes a lo que vas y a lo que estás dispuesto a pagar. No es muy económico, poco más de 50€ por comensal. Recomendamos el restaurante sin duda para eventos especiales en familia para personas a las que no les importa pagar cuando vale la pena por la calidad que se ofrece.

El Asador de Aurora no dispone de aparcamiento para los clientes. Al tener tan buena ubicación, cercano a los Jardines de Viveros sí que existe transporte público. Para los que prefieran ir en coche, no hay problema con las plazas de aparcamiento próximas.

La verdad es que estamos muy contentos y satisfechos de haber descubierto el Asador Aurora ya que fuimos sin recomendación ni conociéndolo anteriormente y no nos defraudó. Nos da la posibilidad de poder tomar un buen lechazo de Aranda de Duero sin tener que viajar hasta allí, y sin echar de menos ni un ápice del sabor de origen.

Esperamos que mantengan la calidad y el nivel de sus productos sin aumentar demasiado los precios para regresar muchas más veces.

Nuestra puntuación sobre el Asador Aurora es de 7,68.

Os recordamos que la valoración se hace mediante un sistema de puntuación que va desde 1 punto hasta los 10 puntos. Valorando aspectos tales como Localización y Reserva, Ambiente, Comodidad, Servicio y Atención, Presentación, Calidad, Precio y Puntuación Final. Se realizan 2 valoraciones distintas, sin estar “viciadas” la una con la otra, haciéndose una media final.

Os facilitamos la web del Restaurante Asador Aurora donde podéis acceder a más información sobre la historia del restaurante y trayectoria, sus especialidades, la carta y los menús, vinos, galería de fotografías, precios y cómo ponerse en contacto con ellos para poder reservar:  Web Restaurante

 

 

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